Hellboy y el ejército de hojalata
By Darth Vicious
HELLBOY 2: EL EJÉRCITO DORADO, película que ya conoceréis porque o bien la habéis visto en el cine, en vuestros ordenadores (niños malos) o simplemente anunciada por ahí. Así que, como sabéis de qué va el asunto, obviaré la información básica del film, como que es del año 2008, viene dirigida por Guillermo del Toro, está protagonizada por Ron Perlman y Selma Blair, y toda la pesca…. aquí estamos para destriparte la película. dentro de nuestra sección de Artículos, donde podréis encontrar una variada oferta de temas y, por supuesto, películas. Así que, eso es lo que vamos a hacer.

Nos encontramos en los años 50 en una base del ejército norteamericano, así tipo Área 51. Hellboy es un niño, con todos los pájaros en la cabeza de los niños y toda esa tontería que la vida se encarga de quitarnos a sopapos, eso sí, con una diferencia, tiene la piel roja, y no es un indio. Y es feo, rematadamente feo. Pero no feo resultón con ese sex appeal de tipo duro y solvente que se podría decir que despide su versión adulta. Es feo desagradable, sin remedio. Una versión cangrejo me he quedado dormido de 3 a 6 en la playa tumbado sobre la toalla y nadie me avisó de Harry Potter sin gafas (ese peinado da auténtica grima) con los dientes de Ronaldinho pero a lo bestia. Vamos, una joyita de niño, como para achucharle los mofletes. Para que luego digan que Hellboy no ha ganado con los años.
Bueno, el caso es que el profesor Bruttenholm, padre putativo de Rojo, para convencerle de que se vaya a la cama le cuenta un cuento para no dormir. Como el día anterior ya le había estado leyendo el capítulo del Poney Pisador de El Señor de los Anillos la noche anterior, cambia de libro, que en la variedad está el gusto, y le cuenta otra historia de elfos. Muy pero que muy a lo Tolkien. Que si hubo una vez una guerra entre elfos y humanos, en la que los humanos barrieron a los elfos y éstos contraatacaron con un ejército de robots al más puro estilo mecha, con los que machacaron a los hombres. Empate. No sé por qué, pero se parece taaaaanto a la vida real: El Real Madrid le funde 5 goles como 5 soles al Barcelona (quien dice Real Madrid y Barcelona, dice Boca y River o el ejemplo que os valga), el Barcelona entra en crisis y contrata a los primos de Messi, que son los que realmente saben jugar de la familia, y para el partido de vuelta no le mete 5 al Madrid, sino 8. Más o menos, para entendernos. El bondadoso rey elfo, viendo tamaño destrozo, decide jubilar temporalmente a su Ejército Dorado y lo encierra en una cámara. Cinco mil años más tarde un cabrero encuentra por casualidad la cámara y montan una exposición con los guerreros de Xian. O casi. Bueno, el rey elfo se traga la llave de la cámara y asunto resuelto. Aunque…. eso no suena muy de fantasía épica. Mejor, lo que hace es que parte en 3 pedazos la corona con la que se controla al ejército y separa los trozos. Uy, qué típicooooo…. Y esa es la premisa de la historia. Más o menos que algo así ocurrió en el pasado. Vamos, como si nos cuentan que Sauron todavía duerme por ahí a la espera de llevar el terror al mundo, y que un nuevo heredero se alzará para derrotarlo y refundar Gondor bajo el nombre de la Repúbica Libertaria de los Estados Unidos de Gondor.
2. El Elfo malo o Elric de Melniboné tendría que salir a tomar el sol algo más:

El Mal nunca descansa y ahora resulta que Nuada, el hijo de aquel rey bondadoso, está requemado con los hombres. Han destruido todo aquello en lo que los Elfos creen, la naturaleza y esas cosas, bla bla. Y en lugar de fundar un partido político para promover las buenas relaciones, el ecologismo a ultranza y una hora de tai chi todas las mañanas antes de ir a trabajar, se toma la justicia por su mano. Este Nuada es un personaje pintoresco, melena blanca al viento y una piel tan blanca tan blanca que es probable que se haya pasado los últimos 500 veranos estudiando para septiembre sin salir a tomar el sol a la playa. Vamos, casi que tenemos a Elric de Melniboné metido a actor interpretándose a sí mismo.
Recupera uno de los pedazos de la corona en poder de los humanos, aprovecha para cargarse a Santiago Segura (fijo que se la tenía jurada después de haber visto el desaguisado de Torrente 3) y para que no parezca algo personal, mata al resto de personas de la sala, así como encubriendo la cosa. Luego, ni corto ni perezoso, vuelve al reino de los Elfos y se enfrenta a su padre. Éste no es más que un fósil viviente al que le ha crecido una especie de corona con cuernos en la cabeza (tengo al teoría de que era tan viejo que estaba a puntito de convertirse en árbol, aunque no tengo claro si en un peral o un limonero). Nuada se carga a su padre y asciende, prodigiosamente, de príncipe a rey. Para su desdicha, Nuala, su hermana gemela, que sigue siendo buena, huye con el último fragmento de la corona. Dos hijos del rey de los Elfos, ella la buena, él el malo…. Creo que vi algo parecido en Blade II, dirigido, curiosamente, por Guillermo del Toro también.
3. ¿Quién dijo que a Hellboy no le gustaría ir a los programas de corazón?
Es lo primero que pienso cuando veo el ansia de protagonismo que tiene Hellboy, y no por lo que a chupar cámara se refiere, que apra algo la película lleva su nombre, si no porque, a los ojos de su jefe empieza cagándola y, no contento con eso, se manda una bien gorda, para fastidiarlo del todo, justo cuando se había comprometido a volver a ser un niño bueno. El problema es el siguiente: Es un demonio rojo que lucha contra fenómenos paranormales al servicio del Gobierno de los Estados Unidos (algo así como una especie de Cazafantasmas) en pleno siglo XXI, en un tiempo en el que nadie cree en cuentos de hadas. Se supone que tiene que tener cierta discreción, que la gente no puede saber de su existencia. Os hacéis una idea, me imagino. Pues no contento con haber sido pillado en plena acción y con posar incluso para una foto (qué grande el tío), acaba cayendo sobre un coche de policía delante de los ojos de cientos de personas. Imposible mantener el secreto por más tiempo. Y es que Hellboy tiene cierto problemilla de ego aunque con lógica: Si se dedica a salvar al mundo, fijo que quiere que se le reconozca, que le paren por la calle, firmar autógrafos, y, por qué no, hasta ser invitado a los programas de cotilleo de televisión, para sacar guita, si nos ponemos. Temas para atender al periodistilla amarillista de turno no le iban a faltar: su relación con Liz es de culebrón de revista del corazón. Y ahí no me voy a extender mucho, porque es un rollo macabeo que con su pan se lo coman.
4. Liz Sherman está doblemente buena, ¡mito erótico ya!:
En efecto, Liz Sherman, a la que interpreta Selma Blair, está doblemente buena. Es decir, está buena, y luego además, está más buena. Porque creo que nunca vi una panoplia de protagonistas y secundarios tan escasamente agraciados como en esta película: Era feo Hellboy de niño, es feo Hellboy de mayor, es feo es intelectual Abe Sapien, es feo el jefe de todos ellos, y es feo hasta decir basta la nueva adquisición del equipo, el ectoplásmico y cuadriculado Johann Krauss. Son feos los pobladores del mercado ogro, del primero al último, y no sólo feos, sino horrorosos. Hasta es feo el príncipe Nuada, aunque como Elfo se le supone cierta belleza, porque da verdadera grima mirarle a la cara. Vamos, que son todos feos. Un concurso de feos, con todos los participantes en el reparto. En este contexto, normal que para una tía que aparece y que, para qué nos vamos a engañar, está bien buena, destaque doblemente. Por lo menos algo de estética y armonía dentro de esa feria de monstruitos. Así que, visto lo visto, para mí esa tía es ya como un mito erótico.
Por lo demás, en lo que respecta a la película, hace papel de mujer florero, ya que quitando una intervención decisiva, friendo insectos, lo único que hacer es sentarse en la butaca del cine a tu lado a ver cómo pasa la película, porque entre lo que hace y no hacer nada casi ni hay diferencia. Bueno, se hace la prueba de embarazo, que ya es algo, pero hasta eso sobraba, porque Abe le adivina que va a a tener un Rojito (mejor dicho, dos) sin necesidad de pasar por la farmacia. Así que, muy mal, Liz, esta chica está muy desaprovechada, aparece en la película y chupa cámara prácticamente para darse el paseíllo.
5. Abe y Hellboy cantando canciones de amor con cuarenta cervezas de más, o si bebes, no luches con Elfos:
Aunque esto no sea una disección exhaustiva de todo lo que ocurre en la película, no quería dejar pasar lo que para mí es, desde luego, el momento más glorioso de la cinta: Esa escena en la que Abe (quien por otra parte, ha descubierto que en su corazón de atún también hay lugar para los sentimientos) le cuenta a Hellboy sus sentimientos por la Princesa Nuala. Como las mujeres son muy complicadas y el amor es lo que tiene, y Hellboy también anda con lo suyo, deciden ahogar las penas en alcohol. No contento con eso, Abe pone una canción de Barry Manilow, Can’t smile without you y empieza a canturrearla. Y tío Hellboy, en lugar de cargarse el tocadiscos, como buen seguidor de Clint Eastwood en Harry el sucio que es, acaba diciéndose “qué demonios, si yo también estoy con el corazón hecho mierda” y se monta un dúo a capella con su camarada. Lástima que la paz no dure, porque la intervención de Nuada les pilla en pleno pedo. Y es lo que tiene, que Hellboy se envalentona con eso de las cervezas que lleva encima, con un ciego que tiene que para qué contar y acaba con la lanza de Nuada en el corazón. Si es que no puede ser, no hay que hacer frente a un Príncipe Elfo cuando estás con una tajada que no la ves ni cuadrada. Para colmo, el Elfo huye llevándose a su hermana y a Hellboy que no hay forma de salvarlo. Entre tanto monstruito se echa de menos la labor del doctor Zoidbergh, que tampoco habría ayudado, pero se habría encontrado como en su planeta.
6. Los guerreros de Xian despiertan, pero vamos, que son sólo 5 minutos:

Total, que para salvar a Hellboy hay que ir a Irlanda, a buscar a Nuada, que ha encontrado la entrada al lugar en el que está guardado el Ejército Dorado. Lo típico de este tipo de historias. ¿Para qué te vas a pasar media película hablando del Ejército Dorado, para que vas a ponerle ese nombre a dicha película, si no muestras tu juguetito, aunque sólo sea al final? Además, en la era del 3D Studio y los retoques digitales sería una aberración no aprovechar las bondades del copy paste informático y no mostrar un ejército como Dios manda, con sus miles y miles de miembros.
El caso es que, resumiendo, Liz salva a Hellboy a costa de condenar al mundo (un rollo del que no me enteré bien sobre que Hellboy se cargaría a la Humanidad en un futuro próximo, algo así como para la tercera película o por ahí), porque eso del bien común, el altruismo, pensar en el mañana y demás gaitas no se llevan. La recuperación de Hellboy, por exigencias del guión, no requiere largas semanas de ir a rehabilitación martes y jueves, sino que se resuelve en el momento. Eso de que te digan que la familia crece y que vas a tener que hacer horas extra para pagar la guardería del niño revive a cualquiera. Con Hellboy recuperado la cosa no tiene demasiado interés: Nuada activa al Ejército Dorado y la cosa por un momento pinta mal. Luego llega un enfrentamiento correcto y reglamentario en su espectacularidad hollywoodiense entre Rojo y Nuada, y la guinda de todos los postres, en la que Hellboy perdona la vida al malo y el malo, que como es muy malo no aprende que es mejor bajar las orejas y servir la venganza en frío dentro de unos años, trata de cargarse al bueno a traición. Como mandan los cánones, el malo es muerto por sus malas acciones, con escena lacrimógena, porque también muere así su gemela (sigo insistiendo, esto me recuerda mazo a Blade 2.….) y el Ejército Dorado, que ya soñaba con una jubilación dorada de museo en museo estilo guerreros de Xian, vuelven a su cubil a coger polvo y óxido. Rojo y sus compañeros piden una excedencia y la cosa acaba con su chica y él haciendo planes para comprar un chalet en la Costa del Sol de Irlanda para criar a sus churumbeles.
Vamos resumiendo. Hellboy 2 es de las mejores películas que se han estrenado en este verano, muy superior a la mayoría de bodrios que pueblan las carteleras. Se trata de una orgía colorista y creativa muy propia de Guillermo del Toro, a la que ya nos vamos acostumbrando. Hay que reconocer que el tipo se lo trabaja muy mucho, lo cual nos da esperanzas positivas de cara a la producción de El Hobbit, próximamente. Hay algunos peros que ponerle a la cinta, pero si me veo en la tesitura de animaros a verla o no, diré que sí, a diferencia de otros casos, como cuando fue del desastre de Indiana Jones.














Septiembre 1st, 2008 at 12:15
De qué vas tomás?? Vaya un pastelazo la historia de amor. A mí el que me encanta es el malo. Y el bicharraco que le acompaña, que se lo carga Hellboy a mitad de película.
Agosto 31st, 2008 at 17:02
Coincido con el juicio del articulo, pero para mi la historia de amor de hellboy con su chica esta bastante bien. No es la tipica de amor tradicional. A mi no me aburrio. Creo que pueden seguir dando juego.
Eres un crack.